ESPECIAL DÍA DEL LIBRO: Autores y relatos

¡Muy buenas y bienvenidos a mi blog un día más!

Hoy, 23 de Abril, es un día especial para todos los que somos amantes de la literatura por que es EL DÍA DEL LIBRO, eso significa que tenemos que recalcar (a pesar de que lo hacemos durante todo el año) nuestro amor por los libros.

A su vez, no debemos olvidar el motivo por el que se celebra este día: En este día se celebró el entierro de Miguel de Cervantes Saavedra (según el calendario gregoriano), la muerte (y probablemente también el nacimiento) de William Shakespeare (según el calendario juliano) y la muerte de Inca Garcilaso de la Vega.

Por eso, con la finalidad de conmemorar a esos escritores,  os dejo aquí una recopilación de relatos de temática variada que han tenido a bien enviarme algunos escritores que aceptaron mi actividad para el día del libro. En este día, más si cabe que en otros, me parece importante que los que somos escritores, nos manifestemos y demos un poquito de nosotros en forma de obra.

Autor de los relatos: Manuel Tomás Llinares: Un gran autor que nos tiene acostumbrados a sus relatos de terror y sus magníficas historias. Si no lo conoces puedes hacerlo a través de las RRSS, pertenece al círculo de fantasía y puedes ver alguna de sus obras. Os dejo por aquí el link:

Benidorm zombi

NACER

Pequeños gritos,

sudor,

esfuerzo,

suspiros entrecortados,

empujones internos,

y sale de tus entrañas

ese ser pequeñito.

Sus llantos se mezclan

con tus lágrimas

de emoción y satisfacción.

El primer abrazo,

el primer contacto

de inmensa ternura.

Un beso en la frente

es la bendición de la madre,

de la llegada a este mundo.

Durante nueve meses

ha estado contigo,

dentro de ti.

escuchando tu corazón,

sintiendo tu frío y tu calor,

tu alegría y tu tristeza,

tu esfuerzo y tu dolor,

siendo parte de ti,

de tu ser,

que nace a la vida

sabiendo de dónde viene

y buscando ese pecho,

fuente de vida y alimento.

Sus ojos no ven,

pero sus manos

buscan ese pezón surtidor y salvador

a donde agarrarse.

El final de la oscuridad

da paso a un mundo

de sombras en movimiento.

Espacio abierto

pero espacio incierto.

El vacío por todas partes

menos por una,

el regazo de la madre.

Nuevos olores,

nuevas sensaciones.

Nada piensa,

nada teme,

solo desea seguir escuchando

el latir de ese corazón,

que desde el primer día

siempre le acompañó.

Solo necesita leche, ternura y cariño.

El nacimiento de un nuevo ser.

El regalo de una nueva vida.

Toda una vida por vivir.

LA DESPEDIDA

Ya habían transcurrido 16 años desde aquel día en que Eva recogió a aquella perrilla callejera. “Canela”, le puso de nombre.

Aunque Eva y su marido acordaron, de mutuo acuerdo, no tener hijos, aquella perrilla se convirtió en su pequeño ser querido.

Hace unos meses, “Canela” enfermó y aunque la operaron, su vida se iba apagando. Poco a poco, fue perdiendo el apetito. Ya no quería salir a la calle y solo quería acurrucarse junto a Eva.

Un fin de semana, la cosa empeoró y Eva la tuvo entre sus brazos todo el día. Ya entrada la madrugada, tras un pequeño suspiro del animal, se miraron fijamente durante unos segundos hasta que cerró los ojillos. En ese momento, Eva sintió un escalofrío que le recorrió todo el cuerpo. “Canela” acababa de despedirse.

UNA DIFERENTE TEORIA DE LA CREACION

 

Hace millones de años, las Estrellas ya brillaban en el Firmamento, pero se sentían muy solas porque su luz no era contemplada. Así que decidieron unir toda su energía, y crearon algunos planetas. Pero la inmensa oscuridad del Firmamento, ocultaba a la mayoría de ellas.

Ante tal situación, volvieron a unir su energía, y crearon la Luna, para iluminar el Firmamento. Sin embargo, seguían sintiéndose solas, ya que los planetas no podían apreciar la belleza de su brillo, pues no tenían vida propia.

De nuevo se unieron, y crearon un planeta, al cual le regalaron la tierra, el agua, y el aire, y no tardó en tener vida propia. Pero no pudieron darle el don de la palabra, con lo cual, dicho planeta no podía hablar con ellas.

Conscientes de tal problema, lo habitaron con la presencia del Hombre. Quien pronto les expresó su sentimiento de soledad, al ser el único habitante de aquel nuevo planeta. Dicho y hecho, apareció la Mujer, y juntos pudieron conversar con las estrellas. Para que no se sintieran solos, una estrella llamada Sol, se acercó lo suficiente para dar vida a la tierra, al agua y al viento, creando al mismo tiempo el “día”, para que durmieran las estrellas, y la “noche”, para que despertaran y todos las vieran brillar.

Autor del relato: Jesús Salas, conocemos a este autor por aquí por el blog, en una entrada reciente podéis ver un homenaje que le hice y haceros una idea de qué clase de escritor y persona es. Igualmente dejaré el link a una de sus obras:

HOMENAJE AL AUTOR: Jesús Salas

Tierra de Unicornios

¡Perra vida!

 

A veces, cuando estoy tumbado al sol, dejando que las malditas moscas me fastidien un rato, me da por pensar. Sé que los que se cruzan frente a mí se preguntan por este viejo chucho. Muchos pensaran: ¿Qué habrá visto con sus viejos ojos? ¿Qué tragedias, cuántas risas de niños, cuántas lágrimas y alegrías habrá contemplado ese viejo perro? Y yo levanto la cabeza al darme cuenta y sonrío, como solo los perros sabemos hacer, con esa indiferencia canina que nos da la vida junto a los humanos.

Del portal de enfrente veo salir a Max. Mírale que gracioso va, pisando por la acera como si le hubieran metido un tenedor por el culo, jajaja. La señora mayor, que le trata con mimo, le ha puesto un peto rojo, que le aprieta hasta en las pelotillas y el pobre Max…

—¡Qué pasa! —Es el colega del bar. Mira que es feo este chucho tuerto. Allí va rebuscando por los contenedores, a ver si pilla algo. Con él, las broncas, las justas. Mala baba tiene y te mete un mordisco a traición, que te deja tocado una temporada. Conmigo, respeto y cada can por su lado de la calle, que sitio hay para todos.

Katy ya viene con la niña. Me pilla más joven y ahí me tiene con el hocico puesto en su trasero, jajaja; pero ya no tengo edad. Además, que va por la sombra y por no perder este calor de la mañana, no muevo ni el rabo, carajo.

El ruido ha sido mi estomago. Que poca formalidad la de Manuel. Si tienes un negocio, pues sé puntual, ¿digo yo? Que cada día abre la carnicería más tarde; y somos unos cuantos que dependemos de él. Es que si te comprometes, te comprometes. Y si has quedado en dar el desayuno, pues hay que cumplir. Mira, ya oigo abrirse la persiana del local. Para ya que me voy, porque luego se forman unas colas de mil demonios, y no te dejan ni un ala de pollo para menear entre los dientes.

¿Qué si echo de menos una vida más hogareña? ¿Un dueño besucón, de esos que te dejan ponerte al calor del radiador, y te engordan con bolitas de pienso, en un cuenco de color rosa? ¿Pues qué quieres que te diga? Esta vida es la que siempre conocí. Siempre por la calle, desde que nací entre los cartones del callejón de las motos. Nunca he tenido dueño ni nadie que me lavara el pelo o me pusiera un jersey de abetos rojos en Navidad. Antes si lo pensaba, cuando veía a esos perros gordos como salchichas de Frankfurt, arrastrar sus panzas por la acera, detrás de sus dueños; pero ya con los años, no. Me siento libre, ¿sabes? Y eso está bien. Paso frío, y calor, y de vez en cuando tengo que estar al loro de los desgraciados que andan haciendo daño a los chuchos abandonados. Pero yo se me defender, no soy un caniche cojo. Ya le metí una dentellada a ese mierda que anda pasando droga cerca del instituto. Se me acercó un día con los ojos burlones y un palo. Por tu madre, que me dije; tú te llevas también lo tuyo, y le trinqué por la mano, y casi pierde un dedo. Ya no se me ha vuelto a acercar, y sus colegas tampoco.

Así son las cosas. Una perra vida, pero ¿quién no la tiene, si quieres ser libre?

Autor del relato: Javier Piña. Fue uno de los primeros en enviarme su relato y la razón es que es un escritor muy activo al que debéis conocer sí o sí. Os voy a dejar el link a su obra en inglés por si os animáis.

Claws and Fangs

Una nueva noche en la eternidad.

 

El sol comenzaba su curva descendente, lamiendo con sus últimos rayos la ciudad, dejando paso al anochecer, el comienzo de una nueva noche en la no-vida del Vampiro. Abro los ojos y solo veo oscuridad.

Mi boca se abre, dejando patente el hastío que siente mi cuerpo. Una nueva noche, una noche más en esta tortura y ya eran… Había perdido la cuenta de los siglos que hacía que caminaba por la ciudad.

Poco quedaba en mí, de aquel plebeyo del siglo XIV, que trabajaba de sol a sol, para poderse llevar un mendrugo de pan con moscas a la boca.

Me levanto de la cama y abro las cortinas de terciopelo rojo que adornan mis ventanas y que me protegen de los rayos de sol.

Me acerco a la cómoda, mi gentil y adiestrado esclavo, me ha dejado una copa de sangre, recién extraída del cuerpo de Isabela, la muchacha que mantengo encadenada y sometida a mi voluntad.

Abro el armario y saco una camisa negra y unos tejanos. Antes de vestirme me doy un poco de bronceador, para que mi piel parezca viva, pese a la sangre que ahora corre por mis muertas venas.

Me preparo para salir de caza. Abro la ventana y me dejo caer desde el quinto piso. Nadie se da cuenta de que un hombre se ha tirado desde la ventana y menos aún que ha caído de pie. Vivo en el Siglo XXI, un siglo donde la gente presta más atención a las nuevas tecnologías que a lo que tiene al rededor.

Camino por la calle, en busca de mi cena, esta noche me apetece algo diferente, algo que me haga recordar la emoción de vivir eternamente en esta pesadilla que es la eternidad.

De repente, siento como algo tira de mi brazo hacia la entrada de un callejón. En el me encuentro con dos hombres, uno no supera la treintena y el otro casi debería de seguir usando pañales.

El más mayor es el que me sujeta el brazo y me dice que le de todo lo que lleve de valor. Yo enarco una ceja, mis ojos se abren como platos y mis cejas se elevan como si aplaudieran. Mi cuerpo se estremece, presa de la emoción que sabe que va a pasar. Mis manos se meten en mis bolsillos, mientras el fijo de un cuchillo, acaricia mi garganta. Al parecer el hombre de más edad tiene prisa. Mis labios y mi boca se confabulan para emitir una risa irónica.

Mis manos como por arte de magia para mis dos asaltantes, acaban de partir el cuello del más mayor, sin que uno ni otro, tuvieran ninguna oportunidad de saber que había pasado. Me lanzo hacia el más joven, le abrazo, le miro a los ojos divertido y sin decir nada, le muerdo en el cuello, robando casi todo el líquido carmesí que corre por sus vivas y latentes venas.

Cuando acabo con él, dejo que su cuerpo caiga al suelo, cual saco de patatas y me acerco al otro cuerpo. Me agacho y cojo su muñeca, llevándomela a los labios, traspaso su fina piel con mis colmillos. Mi cuerpo me pide más sangre y es lo que le estoy dando. Cuando acabo con el, me levanto, me paso la lengua por los labios, recogiendo alguna gota de sangre que quería escapar de ellos y salgo del callejón. Sintiendo mi cuerpo lleno de ese don tan preciado, me dispongo a pasear hasta que la luna, mi gran aliada y mi secuestradora a la vez se vaya a dormir. Una noche más, una nueva tortura ¿Hasta cuándo esperare para lanzarme al fuego?

Autor del relato: Una servidora, Iris Montes Meseguer, autora de Indomable pero mía y administradora de este blog. Os dejo el link a mi novela por si os apetece verla.

Indomable pero mía

La pequeña criatura de largos cabellos dorados me mira tras el arco que sostiene de manera tensa apuntando hacia mi cabeza. Sus ojos, del color del zafiro puro y resplandeciente, están teñidos de un desconcierto y desamparo que me hacen dudar de su capacidad para matarme.

Resopla echando un mechón hacia atrás y me parece que sus pequeñas manos tiemblan un poco. Aprovecho para acercarme  lentamente a mi nueva enemiga. Me fijo en la sorpresa desencadenada por la ausencia de miedo en mí mientras avanzo. Echa un pie hacia atrás y al chocar con una rama desvía la cabeza levemente hacia la izquierda. Tiene las orejas puntiagudas decoradas por unos brillos dorados y granates. Es una elfa. Hacía tanto tiempo que no veía una de esta especie…Recuerdo, vagamente, que son seres más peligrosos  de lo que su apariencia dice de ellos.

Oigo un ruido y me giro hacia los arbustos en busca de algún movimiento. No veo nada. Quizá un troll, un esbirro, un cazador… No veo nada y tampoco estoy siendo inteligente. La elfa puede disparar su flecha en cualquier momento y atravesarme sin fallo alguno ni oportunidad de recuperación. Sea lo que sea lo que le mueve a no hacerlo, lo agradezco.

La miro a los ojos de nuevo. Me pierdo en el mar de su mirada un instante. Se desata el Caos a nuestro alrededor al unísono de un grito de criaturas que deberían haberse quedado al amparo de las sombras.

Cojo del suelo las espadas que había soltado al sobresaltarme y me pongo en guardia. Espalda con espalda con mi anterior atacante. Tres cazadores con hachas y cuchillas colgadas de los cinturones nos miran con ansias de captura. Los elfos como ella o los hados como yo somos bastantes cotizados en el mercado negro.

La habilidad del ambiente es palpable. El filo del acero cruzando el aire para impactar en el brazo verde mohoso del troll que abría la jaula aislante donde pensaban meterme me sobresalta y me doy cuenta de que estoy ayudando bastante poco a la causa de deshacernos de ellos.

Intento zafarme de la idea creciente de mi inutilidad frente a la experta fémina. Es la hora. Las estrellas puntiagudas que desenvaino de los bolsillos escondidos entre la capaz verdes de mi vestimenta empiezan a caerles a mis enemigos a forma de lluvia de estrellas. Una de mis alas choca con algo que me lanzan desde la distancia escondido tras la naturaleza. Solo espero que no fuera una punta venenosa de esas que paralizan el cuerpo y te escoden mentalmente en un aguajero negro del que intentas salir sin éxito hasta que llega la parca a llevarte.

Antes éramos criaturas civilizadas. Había un mundo de luces y otro de sombras. Separados por el día y la noche respetando las horas acordadas para salir. Luego todo se desató. El mundo de semimagos cogió envidia de los puros y se convirtieron en grandes pagadores de recompensas porque lo oscuros nos cazaran. Lo peor no sería morir hoy. Lo más grave sería que dieran efectiva captura. Cuando uno de los nuestros llega a manos de los envidiosos, pasa a ser un experimento de sangrías y medicaciones para intentar sacarnos la magia.

Tiro de fuerza de voluntad hacia arriba y vomito un camino de luz para paralizar momentáneamente la pelea. Alzo mis alas hacia al cielo. La elfa me mira estupefacta y reaccionando  dando su brazo  a conocer, brazo que me encargaría de conocer más tarde,  me  facilita un hacha que utilizo para decapitar a uno de ellos. Quedan dos. Una explosión me golpea en el pecho y me tiemblan las manos momentáneamente. Me levanto. Corro hacia un lado esquivando varios esbirros que se ven atraídos cual carroñeros para ver como acaba la pelea mientras se entretienen  con los sesos del primer caído. Lanzo una bola de pinchos que atraigo desde el portal de luz y cae el segundo totalmente desequilibrado. Una flecha le cruza la cabeza y es su fin.

Voy hacia el tercero y último con la fiereza que caracteriza a un hado enfadado por muy pequeños que se nos pueda ver. La furia nos hace más grandes físicamente para poder hacer frente a lo que nos viene. Me noto un poco de sangre escarlata por el costado y aún así no me detengo. Me mira y me atraviesa con una espada al mismo tiempo que le decapito.

La herida se queda vacía pues la elfa con ojos ahora cristalinos, me mira sin saber qué hacer mientras saca la plata desde su empuñadura. Voy a morir. Lo sé mientras intento cerrar los pesados párpados. Sin embargo, una luz llena mi pecho. Energía púrpura brota en mi interior para indicarme dos cosas: Estoy curado y estoy eternamente unido a mi salvadora.

<<Del odio al amor dicen que hay un paso, debe ser cierto…>>

Autor del relato: Asura H. Es un autor prolífico con una técnica novedosa ambientada en la estructura e ironías góticas. Si te gusta este tipo de narración debes conocer sus obras: 

EL CANDELABRO PRESENTA: UNA HISTORIA SATÍRICA IRÓNICA DE UNA REALIDAD ABSURDA Y SARCÁSTICA PRESENTADA DE UN MODO FANTASIOSO PARA UN LECTOR CUYO APELLIDO ME RECUERDA UN DELICIOSO BOCADILLO PERO QUE REALMENTE NADA TIENE DE RELACIÓN CON LOS POSTRES

 

Guillermo Saavedra es un muy buen escritor. Su estilo es muy limpio y depurado, su narrativa es cautivante y fácil de leer, sus obras son envolventes y al mismo tiempo dan mensaje. Sin duda alguna un grande. El problema es que no tiene dinero para hacerse publicidad. En sí no tiene dinero ni para comer. Para subsistir se dedica a recitar poemas en la calle, esperando donativos de quien lo oiga declamar.

 

Una tarde, Guillermo caminaba buscando una calle con mucho tránsito de personas, y llegó a una avenida sobre la cual estaba una tienda de electrónica. Estaban mostrando un programa de televisión en varias pantallas para exhibir los distintos modelos que tenían en descuento, y fue precisamente el programa el que llamó la atención a Guillermo. Entrevistaban a un famoso y aclamado escritor: Esteban Reyes.

 

Los libros de Esteban se venden por el simple hecho de que él los escribió. Saca un libro cada mes, y al día siguiente ya rompió marca de ventas. A las pocas semanas ya se hace una película de su libro y claro, las calles se llenan de baratijas, y no tan baratijas, relacionadas con el libro. Incluso han sacado libros de las películas basadas en sus libros, claro, escritas por el mismo Esteban Reyes. Dice el entrevistador:

—Con nosotros está el aclamadísimo escritor Esteban Reyes, autor de famosas trilogías, tales como “Detergente”, “Astringente” y “Subgerente parte 1” y “Subgerente parte 2”. También la trilogía de “Los 50 crepúsculos de mi princesa”, “Los 50 crepúsculos de mi princesa parte 2, el regreso vuelve”, y “Los 50 crepúsculos de mi princesa, el conde de Azkabán parte 1” y “Los 50 crepúsculos de mi princesa, el conde de Azkabán parte 2”. No olvidemos su última trilogía “Los 3 cochinitos”, “Los 3 mosquiteros”, y “3 tristes tigres parte 1” y “3 tristes tigres parte 2, tragaban trigo en un trigal”. Dinos Esteban, ¿qué te inspira?

—Todo, todo me inspira y de todo puedo sacar páginas y páginas enteras, mi imaginación no conoce límites.

—¡Impresionante! ¿Cómo consigues tiempo para escribir? Digo, estás haciendo publicidad todo el tiempo, estás en las presentaciones de los libros, de las películas, de las mercancías, ¿cómo tienes tiempo para escribir tus libros de más de 500 páginas cada uno?

—En mis ratos libres entre cada evento. Alguien que nació para escribir como yo, simplemente no puede dejar de hacerlo y le sale natural.

—¿Cuál es tu música favorita?

—Toda. Toda me gusta.

—¿Y a qué otro escritor admiras?

—A todos, todos me parecen fabulosos.

—¿Qué le dirías a los escritores novatos?

—Que no dejen de escribir, y que sigan escribiendo. Algún día podrán ser publicados si se esfuerzan lo suficiente.

 

Después de ver eso, Guillermo se retira molesto, pensando:

—¿Todo te gusta? Significa que no te gusta nada. Si realmente conocieras algo a profundidad, encontrarías algo que te gusta por sobre todo lo demás. El conocimiento superficial hace que te guste todo porque es nuevo, y como no vas más allá, no puedes tener punto de comparación. Este tipo es un fraude; pero es lo malo, a la gente le gusta la mentira, mientras que yo tengo que luchar con mi verdad. Escribir y escribir hasta ser publicado. Nadie te publica si no tienes renombre, porque la editorial no va a perder dinero contigo, un desconocido. Nadie te lee ni porque te conoce, ya que dice “¿cómo que escribes?, ay, sí, ajá”. Y los pocos que te leen te salen con lo mismo, les preguntas “¿qué te gustó?”, y te contestan “todo”, les pides una crítica y te dicen “está bien”, les pides más información y salen con “nada más”. Y claro, si quieres publicar tú por tu cuenta te tienes que comprar miles de tus propios libros y venderlos por tu cuenta, ya que las supuestas editoriales de autores independientes, son en realidad imprentas caras. No te ayudan a vender, sólo maquilan y luego se olvidan de ti. En fin, que esta esquina se ve bien para trabajar hoy. Empecemos.

 

Mientras Guillermo declama para ganarse dinero suficiente para comer, Esteban ha terminado su entrevista y está en su camerino hablando con su representante.

—Estuviste genial, como siempre.

—Lo sé, lo sé.

—Y te tengo buenas noticias, Esteban, campeón. Ya tenemos a los nuevos escritores que van a hacer la nueva trilogía.

—Espero que esta vez les hayas indicado que el pago será posterior a la entrega y que deben renunciar a sus derechos de autor.

—Claro, se les pagará un centavo por palabra, y se les exigió 5,000 líneas por capítulo. Ya luego el editor se encargará de hacer que los textos concuerden.

—Pero haz como te dije, que les mandes la contestación de recibido después de la fecha de entrega, para no pagarles argumentando que llegó el texto posterior a la fecha límite. Estos muertos de hambre no tendrán para pagar un abogado, además de que han renunciado a sus derechos al aceptar el trabajo sea recibido o no.

—Claro que sí, así se hará.

—¿Qué dijo el estudio de mercado sobre lo que se debe escribir en esta trilogía?

—Vampiros.

—Muy bien, ve negociando la película para ganar tiempo. Ahora quiero descansar que mañana tenemos otra presentación.

—Claro, mi escritor favorito, descansa.

¡Y esto ha sido todo por hoy! Espero que os haya gustado esta pequeña recopilación. Para el día de la madre tendremos otro especial y espero que os paséis por aquí.

¡FELIZ DÍA DEL LIBRO!

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