Cartas de amor

¡BUENOS DÍAS Y BIENVENIDO A MI BLOG!

Hoy me encuentro sumamente feliz y positiva y se me ha ocurrido esta entrada de camino en el autobús cuando una furgoneta de «Correos » nos ha adelantado y yo he pensado ¿Tantas cartas se siguen enviando?¿Cuántas de ellas serán de amor?

Bueno, pues resulta que tristemente pienso que pocas ¡Pero no debería ser así! Expresarte correctamente, en ocasiones, en persona, se hace complicado y ante el cambio de estado de ánimo palpable en el rostro de tu interlocutor puede que no llegues a decir todo lo que debías.

Esto pasa mucho en las situaciones amorosas, tanto en las confesiones como en las rupturas puesto que tendemos a cortar las explicaciones o motivos porque tenemos opiniones o matices,acabamos por cambiar,seguramente, el hilo de la explicación que originalmente nos iba a dar.

Pues, para que esto no pase, son perfectas las cartas: Tú te expresas, en silencio y en el momento exacto; luego lo lees y reconsideras si es lo que querías decir; tanto después tienes tiempo de enfriarte y ver que te has pasado (cosa que a la cara, por mucho que te retractes, ha quedado dicha)

Me gustan las cartas, sí, y de hecho, a parte de escribirlas las utilizo entre los personajes de mis novelas. El sentimiento de recibir un texto, de la impotencia por no poder rebatir, el estar sólo, el reflexionar sobre lo leído…Es tan útil…

Os animo a incluir este tipo de comunicación entre vuestros protagonistas y aquí os dejo un fragmento de una carta que sale en mi novela Nueva York para dos.

IMG_20170219_190734.jpg

¡Gracias por leerme y nos vemos en el próximo post!

Cosas que tendemos a confundir

 

Me gustaría que hoy habláramos de cosas que por natural tendemos a confundir, y lo hacemos porque es más fácil confundir que aceptar, porque al aceptarlo tenemos que buscar una explicación; Aquí van algunos ejemplos típicos:
-aburrimiento con hambre; cuando no tenemos nada que hacer y necesitamos llenar el tiempo. El comer nos distrae en el momento de su elaboración, mientras comemos y después ¿después? Si, puesto que al comer y sentirnos llenos tendemos a dormir, cosa que hace que olvidemos el aburrimiento
-cansancio con sueño; cuando nos sentimos cansados por haber trabajado muchas horas por ejemplo tendemos a dormir ¿por qué? Pues porque si intentamos descansar sin dormir nos sentimos aburridos y como dije anteriormente esto se confunde con hambre, y claro si estamos cansados no queremos cocinar y luego fregar por lo tanto decimos que tenemos sueños y abreviamos el problema
-sexo con ser cariñoso; en el momento en el que le dices a tu pareja que te sientes mimosa o melosa el activa su botón del sexo y sí te hará carantoñas pero todo con un fin al que al final se suele acceder. Esto parte del pensamiento pragmático, es decir de que las cosas que hacemos sean útiles y muchas veces caemos en error en decir “el cariño es algo necesario para el sexo” porque puede haber cariño de per se.
-injusto con envidia; en ocasiones cuando vemos a alguien que nos cae mal con algo bueno decimos que es injusto pero sólo es porque realmente no queremos utilizar el término “envidia” pero tal vez esa persona se lo merezca, no hemos de ser injustos por envidia.
A partir de este post os recomiendo llamar a las cosas por su nombre, si no diagnosticamos realmente nuestras sensaciones no podemos ponerle remedios útiles. Si tienes hambre, come. Si tienes aburrimiento lee, ve la tele, sal. Si estás cansado hazte un masaje, descansa y haz algo del paso aburrimiento. Si tienes sueño duerme. Si quieres sexo, pídelo. Si quieres cariño especificado. Si tienes envidia piensa en lo que tu tienes bueno. Y si es injusto realmente reivindica.
AgathaTeLoCuenta